lunes, 9 de enero de 2017



COMPLICIDAD - VANESA MARTIN

Miro a un lado,
por si encuentro la complicidad en tus ojos. 
Por si a caso me haces algún gesto y noto 
que de nuevo ganamos confianza. 

Tomo aire, 
para hablarte muy bajito cuando llegues a mi hombro 
demasiada tempestad para un viaje 
mírame pero no digas nada. 

No sé en qué momento me alejé de ti 
ni cuando nos giramos para ser, 
el caso es que ahora somos dos extraños 
en el bar del desengaño y nos falta hasta la sed. 

¿Cómo lo resolvemos? 
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos 
no me guardes en cajones lo que se merece incendios, 
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia. 

¿Cómo lo rescatamos? 
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado, 
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos. 
Qué difícil tanta vuelta. 

Ya sabemos como es aquello de cambiar el rumbo 
Simulamos y ponemos mil alertas 
Cuando alguno de los dos se ronda 

No sé en qué momento se alejó de mí 
ni cuando nos giramos para ser, 
el caso es que ahora somos dos extraños 
en el bar del desengaño y nos falta hasta la sed. 

¿Cómo lo resolvemos? 
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos? 
No me guardes en cajones lo que se merece incendios, 
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia. 

¿Cómo lo rescatamos? 
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado, 
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos. 
Qué difícil tanta vuelta. 

Y llegas levantando polvo, 
castigándome las ganas. 
¿Qué ha sido de la prisa de sábanas gastadas? 
Gritamos y gritamos sin llegar a decir más nada. 

¿Cómo lo resolvemos? 
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos? 
No me guardes en cajones lo que se merece incendios, 
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia. 

¿Cómo lo rescatamos? 
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado, 
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos. 
Qué difícil tanta vuelta.

sábado, 7 de enero de 2017

Nunca me gustaron las despedidas, ni la sensación que se queda de vacío en el estómago. La emoción que impide que salgan las palabras. Una lágrima que amenaza con hacerte sentir ridícula y el beso. Ese beso que muestra amor,rabia,cariño,tristeza... Muchos sentimientos que transcurren en milésimas de segundos y luego nada... El vacío. La ausencia.
Hay besos, que das consciente de que puede ser el último, pero también los hay inocentes. Esos son los que damos sin aprovechar lo suficiente porque siempre tenemos la esperanza de que habrá otro después. Pero tal vez no se repita, tal vez no te estés dando cuenta de lo que supone. 
Nunca me gustaron las despedidas y por eso huyo de ellas, por eso siempre quiero que pasen rápido, por eso tal vez hoy esté aquí escribiendo esto. Porque tal vez hoy me quiera estar ahorrando una despedida, porque tal vez ahora me esté despidiendo...

sábado, 31 de diciembre de 2016

FALSAVIDAD
Me parece injusto que la gente espere al 31 de Diciembre para hacer reflexión sobre como esta su vida de patas arriba y sobre todo decir a boca llena a cuantas personas van a apartar de su lado en el nuevo año que entra, acusando de gente falsa, falsos amigos, traiciones y faltas de cariño. Que sociedad tan hipócrita; y yo no haré como el resto que solo despotrica y no da más que razones o causas repetitivas y cansantes.
Yo estoy cansada de esta sociedad hipócrita primero, porque esperan al ultimo día del año a  querer darse cuenta de que la gente no esta siempre ahí para ti, mas bien no está nunca. Que amigos no se pueden contar con los dedos de las manos, porque posiblemente cuando te dispongas a contar, ellos ya te habrán arrancado los dedos antes. 
En segundo lugar, me cansa que todo el mundo piense en "lo que me hicieron" y apenas nadie en "lo que hice yo". Por eso hay tan malos amigos/as, señores. Por eso el mundo está así de mal. Porque ya que solo dedicas un misero día del año a pensar en lo que te pasó durante 365 días, no incluyas solo lo que te hicieron a ti, se un poco más humilde y reflexiona sobre tí mismo también. 
Porque para hablar de malos amigos y gente falsa estamos todos muy puestos pero para ver nuestros fallos a lo largo de un año entero... "Ui, que ya vienen las uvas, lástima, no me ha dado tiempo a pensarlo, será que he sido demasiado bueno/a". Y con este pensamiento no se llega a ningún lado. O tal vez si. Tal vez se llega a este mundo de gente fantástica (cambiando la palabra falsa, que ya esta muy vista) que se queja a todas horas (me incluyo) y no hace nada para enmendarlo.
Y en tercer lugar me cansa el peloteo; que parecen que hayan estado todo el año dando clases gratis solo para hacer la pelota el día de hoy. Y digo yo, ¿de qué sirven tantas cadenas en Whatsapp, fotos retocadas con frases, estados de Facebook y pachochadas varias, si cuando llegue el día 2 vas a estar igual de cabreado con la misma gente porque la situación no ha cambiado con respecto a hacia unos días? No nos engañemos, que la navidad es solo una fecha más, no es la cura de todas nuestras "enfermedades".
A mi no me hace falta que sea 31 de diciembre para pensar en qué esta bien, qué esta mal, quien esta conmigo y quien es feliz sin mí. 
Y ahora una especial mención a los ofendidos tras lo dicho: ¡Felices fiestas amiguísimos!

viernes, 16 de diciembre de 2016

Feliz cumpleaños a mí
Es cierto que crecer es un amargo paso que todos tenemos que dar. Hasta los que tienen complejo de "Peter Pan" al final terminan creciendo, avanzando, cruzando nuevas etapas. Después de todo, eso es crecer, dejar etapas atrás para empezar otras nuevas.
Quizás tenían razón mis mayores al decirme de pequeña aquello de "disfruta de tu ahora, que cuando te haces mayor muchas ilusiones se pierden". Llevarían razón, no lo niego. Tampoco niego que aunque aun soy joven ya he perdido algunas, no todas.
El día que va a ser mañana siempre ha tenido un significado especial para mí, aunque bueno, es algo que tiene un significado especial para casi todos. Algo común que sucede a todo el mundo una vez al año. 
Pero hoy me he dado cuenta que para mí ya ha perdido su esencia. Ya no es como antes, aunque quizás nunca haya sido nada del otro mundo, pero era algo. Era nervios en la tarde anterior porque sabía que iba a llegar, era irse a dormir pronto para que la noche pasara rápida, era esperar con ganas que muchas personas que no solían acordarse a menudo de mí, en mi día especial lo hicieran.
Ahora ya no. Ahora ya no hay nervios, ya no queda la ilusión. Ahora solo es una cifra nueva que llega, un recuento de cuantos más se olvidaron un año más de mí y alguna dedicatoria fría y repetida que me dedica el nuevo "sabelotodo", facebook.
Nunca he pedido mucho, ni mejor, ni más caro. Siempre he pedido lo justo, lo original. Algo que te lleve tiempo, algo que tengas que decirme de verdad, algo que salga de ti.
Yo no quiero felicidades acompañadas de "ya lo sabes todo" ni quiero regalos hechos porque sí.
Supongo que por eso no tengo nada, porque para que me quieran mal que no lo hagan.

martes, 13 de diciembre de 2016

Un olor para el recuerdo
Resulta curioso a mi parecer como puedes recordar momentos que ya pasaron con la nitidez que tendrían si hubieran acontecido apenas hace unas horas, sin embargo, echas cuentas y ves como ha pasado el tiempo. De pronto un año te ha parecido apenas unos días y cinco años han pasado como dos semanas. Unas horas de risas y bromas, unas semanas de vacaciones, unos años viviendo una etapa a la que ya no vas a poder volver nunca. Y tal vez no quieras volver a ella, o es que tal vez la eches de menos para siempre.
Es curioso como guiamos los momentos por olores, por personas o por lugares. Al menos a mi me pasa. Los recuerdos que tengo son detallados, tal vez sea culpa de una buena memoria o culpa de ser tan observadora cuando en un lugar o con alguien me siento bien. 
Me encanta determe en el tiempo, mirar alrededor y fijarme en las pequeñas cosas en las que normalmente nadie suele detenerse.
El olor caracteriza mucho mis recuerdos y es que no hay nada como recordar el olor que caracterizaba a mi tata cuando se preparaba con su colonia para salir a la calle.El olor del pollo al horno que suele hacer papá y sin olvidar "el pollo a la Pantoja" de mamá, que de pequeños y ahora ya no tan pequeños nos encanta comer en casa. Algo que nos hacía gracia de peques y que será una receta para generaciones futuras, estoy segura de ello. No hay nada como el olor a suavizante de la ropa que te pones limpita en casa cuando llevas un tiempo fuera de ella. Nada como el olor que tenía mi hermano pequeño cuando era un bebé, sobre todo cuando mi madre lo bañaba en colonia y usaba ese suavizante especial para su ropita.
No hay nada como pasear por la calle y que te llegue un olor que automáticamente te sume en un recuerdo. Sea grato o ingrato, es tu pasado y es el que hace tu presente.
De un modo u otro los recuerdos son los que nos hacen a día de hoy y a mi me encanta tenerlos, por ello, presentes. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

DESHUMANIZACIÓN
Igual no sea justo que de golpe y porrazo venga a quejarme justamente aquí que quien me tiene que oír no me oye. Aquí que quienes tienen que darse por aludidos no se van a dar nunca. No va a solucionar mi vida que entre aquí pero al menos me quedo algo más liberada.
Me cansa, me cansa ya que todo el mundo parezca ser más inteligente y más vivo que yo. Que todos me tomen a mí como la tonta a la que poder mover como una marioneta. 
Y menciono a todos, desde el capullo/a que se dignó a robarme el móvil el otro día, pasando por mi jefe que me contó la verdad sobre el contrato a medias y terminando con la gente que te busca nada más que para cuando les conviene o tienen un problema. Esas que dicen llamarse "amigas", que no se amigas de quién, porque desde luego, mías no. Eso lo tengo claro.
No entiendo, ni voy a entender nunca como la gente tiene la enorme jeta que presenta. ¿Dónde está la vergüenza? ¿Dónde meten la empatía? 
La humanidad me tiene harta, desde el teleoperador que te trata mal por teléfono contestando de forma seca, hasta la gente que te mira raro por la calle. Es que ya ni caminar tranquila dando un paseo se puede. No se puede porque se dignan a quitarte lo que quizás de más valor material tienes. Porque no es que me caracterizen mi cantidad de cosas caras o de valor material. Apenas una chaqueta que fue un regalo y un móvil con "esconchones" y con unos cuantos contactos que ni de ti se acuerdan ya.


sábado, 22 de octubre de 2016

23 de Septiembre de 2016
Hoy, un mes después de verte por primera vez. Un mes más tarde de disfrutar contigo de una noche única.
Un día repleto de esperas, nervios, calor, música, emociones, lágrimas, risas y mil sensaciones más que si siguiera enumerando terminarían por ocupar esta página completa.
Ya me imaginaba que sentiría todo eso que vino a mi estómago en el momento que apareciste, pero sentirlo lo llevó a algo mucho más allá. Más puro, más único si cabe.
Esa noche el "caos" invadió a las miles de personas que llevábamos horas esperándote fuera de ese recinto. Esas personas que a pesar de no conocernos de nada compartíamos tanto. Esa pasión por tu música, por todo lo que das de ti en cada actuación. 
¡Y qué pedazo de directo te hiciste!
Y que profesional estás hecha que a pesar de no poder estar al 100%, lo estuviste. 
Siempre recordaré el momento en que no pude despegarme de ti. Desde niña oyéndote cantar en los discos de mi madre y sabiendo tus canciones y aun no había despertado.
Pero entonces llegaste con un "Sí" en un momento que todo me parecía "NO" y me ayudaste. Sin querer y darte cuenta hiciste más con tu música que muchos con sus palabras.
Primero vino un "sí", luego una explicación de mi propio "ángel caído", su consiguiente "desaparecer" y cuando me encuentro de nuevo me llevas a un "caos" que me dice "yo quiero, yo puedo" y con todo eso cómo no terminar "rozando el cielo, encadenada a ti".
Hoy, un mes después aun veo vídeos de esa noche y puedo volver atrás y vivir todas esas emociones que nos regalaste a todos.
Hoy, sigo siendo fan de ti. Hoy y para siempre.

domingo, 9 de octubre de 2016

Sujeto/Objeto
A 9 de Octubre de 2016. Siglo XXI. Era de lo moderno, las tecnologías y los avances continuos en diversos campos.
Y resulta que aún es fácil encontrarse con personas repugnantes que tratan de objetivar a las personas. Por concretar, a las mujeres.
Está claro el hecho de que aún haya una gran diferencia entre el coste de la entrada de una discoteca para chicos frente al coste gratuito de la entrada para chicas.
¿Que por qué esta discriminación positiva hacia la mujer? Porque somos la diversión de los clientes que esos empresarios de locales nocturnos buscan, los chicos.
Se habla y se tacha a la prostitución de denigrante, de sucio, de algo que es un claro tabú para esta sociedad; pero no vemos que están prostituyendo nuestra dignidad como personas.
Nadie debería sentirse objetivado. Ni chico, ni chica.
Porque ni es justo que ellos paguen tanto por una entrada frente a nuestra gratuidad, ni tampoco es justo que se nos trate de objetos de distracción ni como cebos.
Como si de comida se tratara.
Hoy día te pones a buscar trabajo y debido a como está la situación económica del país, lo más fácil es encontrar algo en un bar de copas, pero da la "graciosa" casualidad que antes de preguntar por tu responsabilidad ante el cargo, te pregunten que físico tienes. Y no hablan de presencia, hablan de curvas. Que se os ven las intenciones "súper empresarios".
Tantos golpes en el pecho de lo empresarios que sois y muy poca educación adquirida en vuestra larga vida.


sábado, 1 de octubre de 2016

Dinamita
Me encuentro ahora mismo en una situación de ahogamiento absoluto. Y lo mejor y más gracioso es que no es provocada por mí. Es la gente que me rodea (no todos, pero si muchos más de los que deberían) que esta provocando que termine por explotar y mandar a más de uno a la mierda como llevo aguantándome hacer ya demasiado tiempo.
Me recuerda mi vida ahora mismo a esa escena de la pelicula "Spirit, el caballo indomable" en la que los humanos lo capturan y lo mantienen sujeto con sogas al cuello para que no pueda escapar de ninguna de las maneras. Y sí, ahora mismo yo estoy en la misma situación que ese caballo. Todo el mundo tira de mí, cada vez tensan más la cuerda y por nada del mundo aflojan.
ME NIEGO a sentirme culpable por querer hacer las cosas a mi manera y no como se supone que deben ser o como los demás harían.
Soy una persona que deja vivir, que no se mete en la vida de nadie ni que opina por nadie. Así que, de igual modo, que hagan eso conmigo.
Si fallo en mis decisiones será responsabilidad MÍA y solamente mía. Y me dan igual los "deberías haber..." y los "te lo dije". Equivocarse también es aprender y rectificar es de sabios. Creo que ambas opciones las cumplo y con creces, así que acepto consejos pero no órdenes ni etiquetas. Nada que sea acordado por la sociedad como "es lo correcto", porque paso ya de todo y de todos. Si en mi mano estuviera y de mi saliera pensar únicamente en mí cada una de las veces en todas las situaciones complicadas de mi vida, aseguro que esa complicación desaparecería. Y realmente es lo que debería hacer, pero después de todo tampoco es que me guste ir por ahí haciendo daño a nadie. Aunque más de una vez ese daño por masoquista me lo haya llevado yo.
Llega ya el punto en que empiezas a odiar todo lo que te rodea y solo quieres limitarte a dormir y dormir. No ver a nadie, no dar explicaciones a nadie. 
Y es que como dijo en su momento Hugo Finkelstein: "Todos hablan de libertad, pero ven a alguien libre y se espantan".

sábado, 10 de septiembre de 2016

El tren de los sueños
Siempre he pensado que en las estaciones de tren pueden verse a todos los tipos de personas que existen en el mundo. Y no hablo de la nacionalidad, sino de la forma de ser de cada uno. Y tampoco hablo de físico. Hablo de las formas que tiene la gente de administrar su tiempo, de las ocupaciones que nos llevan de estación en estación haciendo montones de kilómetros sin que a penas nos demos cuenta. Y nos quejamos. Nos quejamos de que no vamos de viaje, que no cambiamos de estancia, pero es que la vida misma es un continuo viaje. Hoy en tu pueblo, mañana en tren a la ciudad, pasado en bus a casa de un amigo y al otro en coche a las fiestas del pueblo de al lado.
Viajamos, si, y la mayoría de veces no por ocio. Por eso no nos detenemos a mirar los detalles de nada.
Si la sociedad fuera más abierta y con menos prejuicios, tendríamos un sinfín de personas para conocer cada día. Nuevas experiencias en lugares que aunque estemos acostumbrados a ver al fin y al cabo, en un mismo día puede hacerte cambiar de aires.
Como decía, si nos paramos a observar un momento a quien nos rodea en ese instante que pasamos en la estación. Y quien dice instante también dice horas. Veríamos mas allá.
Están los que van despacio, con tiempo, sin prisas. Esos que se pegaron el madrugón para llegar a tiempo, salieron media hora antes de casa y ahora tienen que pasar media vida esperando a que llegue su tren, por excesivos precavidos.
Vemos a aquellos que pasan corriendo sin comprar el billete, arriesgando su suerte a que los multe el revisor.
Los veloces, que corren hasta el tren como si no hubiera mañana o como si una reunión de zombies viniera persiguiéndoles. Y consiguen colarse por el filillo de la puerta que ya esta cerrando.
Y también están los que se quedan en tierra. Los que ya no van a coger ese tren hoy, igual otro si, pero ni será el mismo momento, ni con la misma gente y tal vez, ni en el mismo andén.
La mayoría de personas nos encontramos en este último tipo. Porque revisamos demasiado antes de salir de casa, porque queremos evitar esperar mucho rato en la estación, porque dejamos que nos entretengan en el camino. Sea lo que sea nos hace perder el tren y no ese que nos llevará al trabajo, a casa o a clase. Sino ese tren que es la vida.

domingo, 21 de agosto de 2016

Con todo el amor, a los POSTURITAS
Mi madre siempre me dijo: "si nadie se acerca así a ti de entrada quizás sea porque te ve inteligente y alguien interesante y tal vez le causes respeto o le de corte"
Que majas y confortantes son esas opiniones de las madres, ¿verdad?
Pero este fin de semana he visto por mi misma una vez más a lo largo de mi vida, que no es así. Y quien quiera que me demuestre lo contrario, aquí me tiene. 
Consigues reunir a alguna amiga el viernes o sábado, planear algo "típico" de lo que hacen los adolescentes un fin de semana, eso de salir a las tantas, arreglarse como si no hubiera mañana e ir a la zona donde hacen botellón y donde más ambiente hay. (Ya en esta frase se debe dar por hecho que para nada suelo hacer eso) Y unas cuantas horas dedicadas a descubrir si ese rollo de adolescente guay y "posturitas" me mola me han sido más que de sobra para poder decir que para un rato no está mal, pero que ese vicio que tienen la mayoría de emborracharse e ir a un parque a estar de pie con vasos en la mano hora tras hora es tremendamente aburrido. ¿Como lo consiguen? Porque a mí me costó muchísimo mantenerme entretenida. Y no es que tampoco sea una persona de poca conversación pero es que parece ser que se necesita "ser socio" de estas salidas porque como seas la nueva no mucha gente va a ser la que te preste atención y tiempo.
Simplemente terminas por ser el bicho raro, mi madre diría la única inteligente, pero ya sabemos, las madres y su forma de ponernos en un altar.
Que no me considero más que nadie ni mucho menos, solo soy una adolescente más de casi 19 años que intenta buscar su sitio y forjar su identidad con experiencias en la vida.
Una persona como cualquier otra pero que no quiere actuar como cualquier otra. Que eso de voy porque todos van me cansa y que eso de me paseo con un vaso de la bebida más fuerte y un cigarro en la otra mano mientras llevo el modelito que he tardado horas en elegir esta tarde, me aburre y se me hace repetitivo.
Y tampoco es que todo en la vida sea leer libros, de vez en cuando probar cosas opuestas a nosotros no están mal, pero tanto como para dedicar tantas horas de nuestra vida a hacer siempre lo mismo...
Muchos pueden darme la categoría de aburrida, sosa o poco popular. Como si estar en el punto de mira de todos fuera agradable. Y yo no sé que tendrán esos populares de especiales pero no me gustaría demasiado estar en su pellejo. Que agobio que todo el mundo diga, opine y comente sobre lo que haces o dejas de hacer. 
Si es cierto que tampoco el lado opuesto de que ni una sola persona se acerque porque sienta curiosidad por ti es una mierda, pero bueno después de ver en la sociedad que vivimos a mí ya no me sorprende nada. 

jueves, 11 de agosto de 2016

Me da coraje. No entiendo el hecho de que haya que callarse las opiniones, los sentimientos o las ideas que tengamos sobre las personas o sobre las actitudes de las personas. Me ha pasado en innumerables veces el hecho de que he sido sincera con lo que pensaba y sentía y la otra persona se lo ha tomado tremendamente mal. Tanto que ha vuelto la situación de tal manera que yo he quedado como la mala malísima de la historia. Es cierto que cuando te hacen una crítica o te dan una opinión que no muestra algo positivo de ti, a todos nos hace enfurruñarnos y tender a enfadarnos con esa persona por haberse atrevido a decirnos eso. Pero no le estamos teniendo en cuenta a esa persona lo sincera que está siendo. Cuando realmente decimos algo de una persona que no es digno de alabar (siempre que sea a la cara) y teniendo en cuenta que si lo decimos es para que se corrija porque es algo que obviamente nos molesta, todo lo que recibimos es un enfado y una serie de ataques injustificados en autodefensa. Por no hablar del típico "bueno pues nada dejamos de hablar y listo".
¡No! Es que no se trata de que no podamos hablar ni llevarnos bien. Se trata de que cada personalidad es diferente y que ni todo lo mío ni todo lo tuyo nos puede parecer bien. Por eso se hablan las cosas, por eso me arriesgo a decirte que algo que haces no me esta gustando. Como si a mi me agradara ir por ahí haciendo de maestra con la gente. ¡Y una mierda! A mi eso me da un palo que ni te imaginas. Pero a veces hay que hacerlo. A veces tienes que ser clara y directa. Sincera y atrevida. Aunque ahora todo el mundo me tome de borde. Aunque todos piensen que busco la perfección en quien me rodea.
La vida es compleja, colegui. Y desde luego no voy a soportar tener a mi lado y aguantar una actitud o acción que no me guste. Venga de quien venga.
He dicho.

viernes, 5 de agosto de 2016

Perdonar y olvidar


Acabo de volver de mis vacaciones, lo cual indica claramente que ahora empieza mi periodo de trabajo, esfuerzo, menos piscineo y mas apuntes. Pero he descansado. He descansado, aprendido y reflexionado sobre otras cosas que antes se me escapaban. Dicen que las vacaciones son para desconectar de todo y cuando me subí a ese avión ahora hace ya 15 días fue lo primero que me propuse pero a veces las situaciones del día a día no te hacen desconectar tanto. Como es habitual en mí y a falta de papel y boli a mano, cogí una de las notas del móvil y comencé a escribir aquello que me rondaba la cabeza.Así que aquí os va mi pequeña reflexión de ese día caluroso de Julio.


Es curioso. Todos hablamos de la palabra perdonar como si nada. Todos damos por hecho que sabemos perdonar y ser perdonados. Nos confiamos en que mañana ya se nos habrá pasado el enfado y con eso se habrá pasado también el daño.Dicen que perdonar es olvidar. ¿Realmente cuando decimos "te perdono", decimos a la vez "queda olvidado"? No lo creo. Las cosas no se olvidan de forma tan fácil como supone pronunciar la palabra mágica. Aunque a algunos hasta pronunciarla se les hace un mundo.Se perdona y pocas veces se olvida y que me digan lo contrario. Que a menos que tu mente sea similar a la del famoso pececito azul olvidadizo, algo que te ha hecho daño no se olvida así como así. Porque es un modo de autodefensa, para que nos vuelvan a hacer lo mismo. Que ya ves que tontería, al final caemos como borregos una y otra vez en el mismo error.Perdonar y olvidar son cosas diferentes y creo que tienen bastante fuerza ambos verbos como para ir separados. Por una parte visto así puede perjudicar en el sentido de que si no olvidas aquello que te hicieron no podrás perdonar nunca a esa persona porque constantemente lo tendrás presente, pero por otra parte también puede que el ser demasiado olvidadizo/a te haga pecar de idiota y todo el mundo se aproveche de ti. Porque sí, porque el ser humano es egoísta, egocéntrico idiota y para no quedar incompleto, aprovechado.

domingo, 10 de julio de 2016

RESPIRAR
Veo como caen de mi piel
Trocitos descamados
Por la ausencia de tu humedad
Mi cuerpo deshidratado
Cae la piel rota
Dejando al descubierto la otra
Con más brillo que la que cae
Porque algo está alimentando
Mi piel en silencio grita
Sácame de aquí
Mi piel en silencio grita
Oxígeno para respirar
Respirar de esta falta de ti
Respirar de esta ausencia de mí
Respirar para sentir mejor
Respirar para aliviar el dolor
Respirar
Respirar
Respirar
Respirar
Respirar
Respirar
Hoy necesitaría la invasión de mi espacio personal
Pero no
Hoy no lo habrá
No habrá abrazos, no habrá tu abrazo
Hoy no lo habrá
El dolor por momento se hace casi insoportable
Pero lo que no te mata te hace implacable
Cada uno en su universo siente su dolor como algo inmenso
El amor nos da la vida
Y su ausencia nos mata un poco cada día
Mi piel en silencio grita
Sácame de aquí
Mi piel en silencio grita
Oxígeno para respirar
Respirar de esta falta de ti
Respirar de esta ausencia de mí
Respirar para sentir mejor
Respirar para aliviar el dolor
Respirar para sentir que estoy viva
Y puedo respirar sin ti
Respirar
Respirar
Respirar
Respirar
Respirar
Respirar
Necesitaba compartirla porque no puede expresar más y mejor..