Lejos
Alejarte hasta de ti misma. Apartarte un tiempo.
Cuando estás tan cansada que tu mente ya no responde, ni escribir sale ya.Eso me ha mantenido alejada por un tiempo de aquí, aparte de que tampoco considero que deba ser una obligación venir a escribir aquí. Creé esto con la función de desahogarme y dar a conocer un poco mi forma de sentir, ver, hablar y explicar.
Y en este tiempo he visto tantas cosas... me he indignado (porque de pronto te das de bruces con que la poca gente que tenías alrededor que sabías que estaban siempre ahí a pesar de todo, ahora tampoco ellos están), me han hecho daño (diciéndome que no soy todo lo correcta que debería, exigiéndome ser quien no soy, hablando de mi y de mi forma de ser sin conocerme ni entenderme..), he llorado (y mucho, porque por fuera puedes fingir ser de piedra y una risueña empedernida pero lo que queda dentro... lo que queda dentro solo lo sientes y padeces tú), he sentido (amor, rabia miedo, estrés, angustia, felicidad, ansiedad, emoción), he reído a carcajadas (porque a pesar de toda esa gente que no te aprecia ni pone interés en ti, siempre quedan ciertas personas que si que están, que saben hacerte pasarlo bien. Que saben llevarte a la calle a lo loco y hacerte recogerte a las tres y pico de la mañana de un lunes perdidos por la ciudad montados en un bus nocturno que no sabes muy bien a donde va a llevarte. Y te ríes. Te desahogas y olvidas por un momento todo eso que te oprime desde las ocho de la mañana en que hables los ojos muerta de sueño, hasta las dos de la madrugada que consigues cerrarlos después de un día de perros).
Cuando estás lejos, cuando consigues mirarte de lejos, puedes hundirte en ti misma porque ves el gran círculo de cosas no agradables que te rodean, pero a la vez puedes conseguir ver el pequeño punto que está entre todas ellas y donde se encuentran los momentos que valen. Los momentos que quedan. Y entonces, decides levantarte, acercarte y darte otra oportunidad. Porque tu puedes y porque tu quieres.
Sonido blanco es ese momento en el tiempo, ese espacio o lugar en el que solo eres tú mismo. Nada de lo que te rodea interfiere en ti. Solo estás tú.
jueves, 19 de mayo de 2016
sábado, 23 de abril de 2016
¿Qué es amor?
El amor tiene cierta similitud a la droga. No sabes lo que es hasta que de pronto lo tienes al alcance de la mano y tras mucho dudar, al final decides probarlo. Y sabes que puede perjudicarte, pero piensas… ¿y si no es tan malo como dicen y te ayuda en algo?Además como suelen decir esas personas, esos humanos hechos en serie que son meras copias de otros: “muchos lo hacen, ¿por qué yo no?”Y el amor te atrapa, como la droga, como un vicio. Y lo haces una necesidad. Llevado al exceso hasta una obsesión. Los hay que saben frenarlo, pero otros muchos tantos por mucho que lo intentan se queda en eso, en el intento.Los hay que se aburren y lo dejan, o tal vez dieron con algo mucho más aburrido que ellos mismos. Y también están los que se pasan toda la vida dudando en probarlo. No fiándose del todo. No saltando a la piscina.El amor te estruja el bolsillo, sí, como la droga. Te hace mentir, te engaña y te enseña a engañar, sí, como la droga.Y el amor es así porque no sabemos sentirlo. No sabemos cómo hacer uso de ese sentimiento. No sabemos lo que es y la mayoría de veces tampoco darlo.No nos damos cuenta de que por amor, hoy estamos aquí. De que por amor hoy miras a tu alrededor y ves gente que te rodea. Que te quiere. Que cuida de ti. A pesar de todo. A pesar de las discusiones, gritos y malas contestaciones que tengamos a veces. El amor no es solo amar. También es cariño, es ternura, es esperanza, es pasión y deseo, familia y un sentimiento. Que no se nos olvide. Que por mucho que reneguemos del amor y digamos que no existe (me incluyo), el amor está ahí, solo es que nosotros intentamos evitarlo. El amor te va a atrapar, si es que aun no te ha atrapado.Pero claro, en un mundo de mentiras, ira, violencia, estereotipos y maldad, ¿Qué podemos esperar que no sea eso?Vemos el amor tan irreal y surrealista, que culpamos a ese sentimiento tan puro de todo lo que he mencionado anteriormente.La culpa no es del amor, la culpa es de nosotros, que no sabemos qué es.
jueves, 21 de abril de 2016
La fugacidad de un pensamiento
De pronto te decides. Tomas las riendas de tu situación e intentas cambiar esos aspectos de ti que pueden traerte problemas. Decides ser más segura, más confiada, más fría (lo definiría yo). Que vas a tener ideas más positivas y olvidar todos esos sentimientos de defensa, de retracción, los celos, el autorrechazo... Pero aun así en el fondo tienes la idea de que no es justo. De que si tú lo estás intentando con todas las ganas, ¿por qué te siguen poniendo a prueba y tirando de ti hasta ver cuanto aguantas? En conclusión, jugando con el límite de tu paciencia. Esa que desde luego a mi no me dieron de nacimiento.
A veces nos juzgamos demasiado a nosotros mismos y a veces culpamos demasiado a los demás de lo que nos pasa. No existe el punto medio. Solo sabes que andas perdida entre la gente sin saber cual será el sitio que debes ocupar. Y la gente te azuza, te señala, te recrimina y critica como eres. Pero como bien dicen, que se pongan tus zapatos. Que a veces las enfermedades físicas o los problemas más notorios no tienen por qué afectar más y ser peores que los que se encuentran en la mente de uno mismo.
Porque en la mente encontramos la fugacidad de los pensamientos, de las ideas, de los razonamientos; que es esa misma fugacidad la que al fin y al cabo, y juntándose con las contradicciones de la vida, las que nos vuelven locos y nos hacen dudar hasta de nuestra propia sombra.
De pronto te decides. Tomas las riendas de tu situación e intentas cambiar esos aspectos de ti que pueden traerte problemas. Decides ser más segura, más confiada, más fría (lo definiría yo). Que vas a tener ideas más positivas y olvidar todos esos sentimientos de defensa, de retracción, los celos, el autorrechazo... Pero aun así en el fondo tienes la idea de que no es justo. De que si tú lo estás intentando con todas las ganas, ¿por qué te siguen poniendo a prueba y tirando de ti hasta ver cuanto aguantas? En conclusión, jugando con el límite de tu paciencia. Esa que desde luego a mi no me dieron de nacimiento.
A veces nos juzgamos demasiado a nosotros mismos y a veces culpamos demasiado a los demás de lo que nos pasa. No existe el punto medio. Solo sabes que andas perdida entre la gente sin saber cual será el sitio que debes ocupar. Y la gente te azuza, te señala, te recrimina y critica como eres. Pero como bien dicen, que se pongan tus zapatos. Que a veces las enfermedades físicas o los problemas más notorios no tienen por qué afectar más y ser peores que los que se encuentran en la mente de uno mismo.
Porque en la mente encontramos la fugacidad de los pensamientos, de las ideas, de los razonamientos; que es esa misma fugacidad la que al fin y al cabo, y juntándose con las contradicciones de la vida, las que nos vuelven locos y nos hacen dudar hasta de nuestra propia sombra.
martes, 12 de abril de 2016
El auge de la hipocresía
Hoy me
surge venir a comentar aquí un hecho público. Un escándalo para lo sociedad que
anda como loca con críticas por aquí y por allá.
Polémica
social con la llamada Laura Escanes y conocida públicamente como “novia de
Risto Mejide”.
No he
podido dejar pasar el tema, pues me lleva persiguiendo sin yo querer hacerle
caso, algunas semanas.
Quien no
conoce a esta chica aun, que no desespere, lo hará. Y seguramente no por sus
acciones, méritos o idas y venidas; sino por las críticas a las que lleva
estando sometida desde que empezó su relación con el conocido publicista y
crítico.
Resulta que
esta sociedad de la que somos participes, no acepta que una chica de 19 años
esté saliendo con alguien que duplica su edad. ¡Esto resulta ser algo
espantoso! Porque, y cito: “Ella se aprovecha de su dinero. Ella quiere fama.
Ella es una cría y él se quiere aprovechar de ella que es un viejo.” Y pongo un
enoooorme ETC. a continuación porque los comentarios que se han hecho en nombre
de la pareja pueden ser infinitos.
Esa misma
sociedad que no se corta un pelo en decir todas estas burradas a cerca de estas
personas, que no se cortaron en hablar de las que vinieron antes y que estoy
segura no lo harán de las que vengan en un futuro; es la misma sociedad que se
proclama en avance, en progreso, una sociedad del siglo XXI que tanto nos gusta
llamarle, haciendo comparación con las sociedades antiguas de siglos pasados.
¿Pero no es
esto una clara mentira? ¿No es esto mismo a lo que podríamos llamar sin
tapujos, “una sociedad cotilla y maleducada”? Porque a mí no me cabe duda de
que lo es.
Y es cierto
que los personajes públicos se prestan a una vida pública inventada. A que se
cree bulos sobre ellos. Que cada persona puede dar su opinión cuando, como y
donde quiera. Que somos libres para todo, pero no somos libres para privar la
libertad de otros. ¿Qué hipócritas no? Queremos poder decir lo que nos plazca
pero no nos damos cuenta de que hablando sin saber, opinando sin respeto ni
educación y haciendo juicios sobre la vida de otras personas; las privamos de
libertad a ellas.
Y me parece
genial que esta chica quiera aprovechar lo que su pareja pueda aportarle para
poderse abrir camino en el mundo y crear su propio espacio personal público.
Encontrar un oficio y llevar su vida. Porque ya habrán ajustado cuentas entre
ellos de lo que cada cual puede aportar a la relación y a la otra persona. No
nos vamos a meter también en si hacen la compra de la semana a medias o siempre
es uno el que paga.
Porque al
fin y al cabo, ¿qué más da el coche que lleva aquel futbolista o donde va de
compras aquella cantante?
Eso ni te
aporta ni te quita nada a ti personalmente. Eso ni te hace feliz ni te da
tristeza. Eso no te va a dar de comer, como dirían nuestros abuelos.
No seamos
dependientes de “la salsa rosa”, no nos dejemos engañar por aquello que nos
atonta y nos impide pensar en lo verdaderamente importante. No dediquemos tanto
tiempo a la vida de los demás y pensemos más que a lo mejor no tenemos idea de
arte, de gastronomía, de lugares del mundo. Dedica tiempo a tu cultura, a ti,
que eso es lo que te va a ayudar sea más o menos.
En cambio,
aunque opino todo esto sí que debo hacer crítica de cierta actitud de Risto. Hace
unos días publicó en una red social como Laura firmaba su primer contrato con
una editorial. En dicha publicación introducía un fragmento del libro a
publicar por ella y alababa el “enorme” esfuerzo que la chica había hecho para
conseguir firmar ese contrato.
Seamos
realistas. Siendo él publicista y estando metido en ese mundillo público. ¿Cuánto
cuesta que te publiquen un libro? ¿Cuánto nivel de talento te exigen las
editoriales?
Porque
conozco muchos rechazos de editoriales a libros geniales, a escritos que te ponían
los pelos de punta. Y ahí siguen, luchando cada día, rotando por cientos de
editoriales a ver si consiguen publicar. Crean blogs, reparten folletos, piden
ayuda.
Eso es para
mí un gran esfuerzo. Eso es para mí un mérito. Que te digan que no eres lo
suficientemente bueno y tú lo sigas intentando a pesar de todo.
Me parece
genial que él sea el apoyo de ella para abrirse camino. Ojalá muchos tuviéramos
esa posibilidad y recibiéramos ese apoyo, pero si me lo permites Risto, esa publicación
derrocha hipocresía por las cuatro esquinas del mensaje.
jueves, 7 de abril de 2016
Y perder el norte
A veces
perdemos el norte. A veces fingimos perdernos entre la multitud a modo de que
no nos encuentren. A veces pulula tanto desorden a tú alrededor que no sabes ni
cómo ni cuándo ordenarlo. No sabes qué tirar, qué quedarte y que no llegar ni a
remover. Porque anda todo tan revuelto que ni tu propia esencia encuentras.
Muchos te
asegurarán que ese desorden es el que te hace única/o a ti. Que el estar
perdida/o, es parte de sentir, de emocionarse, de llevar a cabo, de vivir..
Soy de las
que suele decir que la vida sin contratiempos, esos contratiempos de los que
tanto nos andamos quejando todos los días, sería muy aburrida y ese
aburrimiento también nos molestaría y entonces volveríamos a quejarnos de
nuevo.
viernes, 11 de marzo de 2016
B.
Hola amiga. Hola hermana. Hola chica
de la sonrisa permanente. Hoy escribo aquí para ti. Hoy me desahogo aquí hablando
de ti, porque contártelo a ti ya no puedo. Porque te alejaron sin avisarme. Las
miles de cosas que se nos quedaron atrás por compartir…
Ojalá volver el tiempo atrás, ojalá una de aquellas tardes sentadas en la acera de la calle comiendo esa tarrina de helado de oreo que a las dos nos volvía locas. Ojalá tu aquí conmigo, para poder protegerte, darte ánimos o que llores conmigo y no sola.
Ojalá amiga, porque no sabes la falta que me haces. Lo muy en falta que te hecho.
La de lágrimas que me has secado y que ahora yo no puedo secarte. La de sonrisas que me has obligado a dibujar en mi cara con tus mil locuras. Porque eres la más loca, la de la sonrisa mas radiante, la más fuerte. Y sé que piensas en mí, porque de alguna forma establecimos una conexión entre ambas. Porque por muchos años que pasen no me pienso olvidar de ti. Le hablaré también a todos de ti para que no te olviden, te lo prometo.
Y si no te permiten volver, iré yo a buscarte. Porque luego hablamos de no ser injustos y permitir que las personas crean en la religión que quieran. Pero hay religiones que no. Hay religiones que se merecen la extinción definitiva. Porque ya el dios de tu cultura me ha hecho más daño del bien que pueda hacerme jamás.
Ya van dos meses y aun sigo creyendo que estas en un viaje temporal. Que cuando menos lo espere estarás de vuelta. Apareciendo por mi casa con tu alegría infinita y abrazando a mis padres como has hecho desde el primer día.
Gracias por el cariño hermana, porque a veces sin él no sé que hubiera hecho.
Gracias. Porque me enseñaste que por muy mal que te vaya en la vida, sonreír siempre ayuda. Tu sonrisa infinita. Cuantas veces las he buscado en tus fotos en estos dos meses. Intentando contagiarme de ella.
Todo lo que quería me lo diste. Te hablé de que necesitaba a una persona especial con la que compartirme a mi misma y tú me ayudaste a tenerla. Es con la que hoy comparto mi día a día. Y eso te lo voy a agradecer siempre. Porque mi relación con él siempre me va a recordar a ti.
Te quiero amiga y aquí me tienes para siempre. Que alguna vez que otra te lo dije, pero que todas me parecen pocas. Porque sé que me necesitas. Así que en cuanto me sea posible estaré ahí. No voy a darme por vencida.
Una amistad así siempre está presente. Por más que pasen unos meses, unos años, una vida.
Ojalá volver el tiempo atrás, ojalá una de aquellas tardes sentadas en la acera de la calle comiendo esa tarrina de helado de oreo que a las dos nos volvía locas. Ojalá tu aquí conmigo, para poder protegerte, darte ánimos o que llores conmigo y no sola.
Ojalá amiga, porque no sabes la falta que me haces. Lo muy en falta que te hecho.
La de lágrimas que me has secado y que ahora yo no puedo secarte. La de sonrisas que me has obligado a dibujar en mi cara con tus mil locuras. Porque eres la más loca, la de la sonrisa mas radiante, la más fuerte. Y sé que piensas en mí, porque de alguna forma establecimos una conexión entre ambas. Porque por muchos años que pasen no me pienso olvidar de ti. Le hablaré también a todos de ti para que no te olviden, te lo prometo.
Y si no te permiten volver, iré yo a buscarte. Porque luego hablamos de no ser injustos y permitir que las personas crean en la religión que quieran. Pero hay religiones que no. Hay religiones que se merecen la extinción definitiva. Porque ya el dios de tu cultura me ha hecho más daño del bien que pueda hacerme jamás.
Ya van dos meses y aun sigo creyendo que estas en un viaje temporal. Que cuando menos lo espere estarás de vuelta. Apareciendo por mi casa con tu alegría infinita y abrazando a mis padres como has hecho desde el primer día.
Gracias por el cariño hermana, porque a veces sin él no sé que hubiera hecho.
Gracias. Porque me enseñaste que por muy mal que te vaya en la vida, sonreír siempre ayuda. Tu sonrisa infinita. Cuantas veces las he buscado en tus fotos en estos dos meses. Intentando contagiarme de ella.
Todo lo que quería me lo diste. Te hablé de que necesitaba a una persona especial con la que compartirme a mi misma y tú me ayudaste a tenerla. Es con la que hoy comparto mi día a día. Y eso te lo voy a agradecer siempre. Porque mi relación con él siempre me va a recordar a ti.
Te quiero amiga y aquí me tienes para siempre. Que alguna vez que otra te lo dije, pero que todas me parecen pocas. Porque sé que me necesitas. Así que en cuanto me sea posible estaré ahí. No voy a darme por vencida.
Una amistad así siempre está presente. Por más que pasen unos meses, unos años, una vida.
¿De qué sirve el miedo?
La mayoría de veces me siento perdida. Solo es que no sé si es aquí donde debo estar o si es aquí donde realmente voy a ser siempre feliz. Tal vez "aquí" no sea un lugar físico, tal vez "aquí" sea dentro de mí. En mí misma. ¿Soy feliz ahí?
Tengo que trabajar duro en descubrirlo. Y puede que yo no sea una trotamundos y que nunca se me permita serlo, pero ya descubro cosas cada día a mi alrededor. Ya estoy conociendo mundo indirectamente. Solo tengo que dejarme a mí misma conocerlo. Tengo que abrirme a aquellas personas que van a mostrármelo y tengo que probar. Equivocarme, perdonarme, analizar, meditar conmigo misma y volverlo a intentar. Porque nunca es tarde.
Tengo que adaptarme al momento y no pedir adelantarme. Todo está ahora y tal vez ahora sea aquí y mañana en París, pasado en Amsterdam y a la semana siguiente cruzando en bici un puente de Nueva York, habiendo pasado antes por Bali y haber ido a visitar a un chamán de esos tan famosos.
Solo es cosa de seguir un camino que me lleve al punto de dar con el momento de empezar a trabajar el equilibrio y de nuevo iniciar otro camino para lograrlo.
¡Por eso la inseguridad y el sentirme rara conmigo misma! Solo es miedo. Miedo al cambio, porque después de todo de una manera u otra yo había ido trazando mi propio camino del equilibrio, fuera bueno o malo; y no es que ahora vaya a perderlo. No. Voy a tratar de trazar uno nuevo respecto a las nuevas situaciones. Seguir mi instinto y no privarme de absolutamente nada por el mero hecho de tener miedo a no saber. Si no sabes, ¡conoce! Entonces es el momento y es cuando hay que sacarse partido. Se debe exprimir al máximo cada cosa y analizar lo bueno y lo malo que produce en ti cada una de ellas.
Todo esto te ayudará a mantener el equilibrio.
Tal vez yo no haya solucionado nada hasta el momento pero estoy segura de que será un paso adelante.
El camino no empieza y termina el mismo día y es muy importante el primer paso que se da al inicio de andarlo. El mio comienza hoy. Y tal vez yo aun no tenga mi palabra, pero estoy segura que en algún momento, la descubriré.
(Reflexión sacada a partir de la película, "Come, reza, ama". Muy recomendable)
miércoles, 9 de marzo de 2016
Magia
Para mi un libro es magia. De hecho, ¿por qué siempre asociamos la magia a los trucos que hacen esos magos populares que lo único que hacen es jugar al despiste? ¿Por qué eso es magia y conseguir sacar algo de tu mente y plasmarlo en un papel, no lo es?
Hay muchas veces que deseamos entrar en la mente de algunas personas y saber lo que piensan. Curiosamente muchos de los que desean esto, son también los que dicen que no les gusta leer y que es aburrido. No se dan cuenta que un libro es la forma mas sencilla y directa de entrar en los pensamientos de alguien y ser espectadores de su imaginación.
Para mi, ahí es donde está la magia, no en conseguir hacer aparecer un pañuelo en tu mano o un conejo en una chistera. Eso son meros trucos.
La verdadera proeza son las palabras, las páginas, las pastas de un libro; esa conexión invisible que se produce entre el autor y tú, pues aunque no lo conozcas has estado en su mente, en sus sueños o incluso a veces en sus momentos vividos, plasmados secretamente en una historia que simula ser inventada.
EL SONIDO
Ahora solo yo y la música, la música y yo...
Malú, para que los malos días tengan un poco de color y olvidar siga siendo fácil.
Taylor Swift, para relajarme.
Con Justin Bieber para soñar.
Selena Gómez, para arreglarme y bailar como una loca.
Hugo Salazar con un largo baño.
Un poco de Rosana para entender mejor el mundo y afrontarlo.
Alejandro Sanz y el amor.
Cantores de Híspalis, mi tierra.
Maldita Nerea y las cosas más bonitas que nos regala la vida.
Luis Miguel, el amor platónico de mamá.
Carlos Baute y algo de diversión.
Luis Fonsi para anotar letras.
Demi Lovato para coger fuerzas, momentos vividos..
La Oreja de Van Gogh, realidad.
martes, 8 de marzo de 2016
Prisas
Prisas.Siempre vamos con prisas. Siempre con un tiempo justo para hacer las cosas. Cronometrados por dos agujas pequeñas rodeadas de un cristal redondo que casi todo el mundo lleva en la muñeca.Y perdemos entre tiempo el valor de lo bonito. Se pierden las nubes del cielo bajo el que corremos a diario para llegar a tiempo allí a donde nos reclaman o simplemente nosotros mismos nos exigimos estar.
Hoy estaba sentada en la estación, esperando al tren que cojo cada día para volver a casa. Hacía dos minutos estaba corriendo como si no hubiera mañana para no perderlo. Prisas, muchas prisas. Para llegar a tiempo. Mirar el reloj y correr más. Pero entonces el tren se va. Son segundos los que me separan de estar dentro como una pasajera más, a estar fuera como una tonta mirando a los que si han llegado a tiempo. Tal vez haya sido mala suerte o tal vez algo quisiera que me quedara allí. Puede que algo tuviera que ocurrir y para ello era necesario perder ese tren y quedarme esperando en la estación. Nunca deberíamos subestimar a los contratiempos.
Y entonces me he sentado a esperar (algo que odio y que no se me da nada bien), pero lo he hecho; y hoy me he dado cuenta de los muchos detalles que nos perdemos por las prisas, por llevar un reloj en la mano, por dejar que el tiempo nos ordene la vida.
De pronto, he mirado hacia arriba y me he encontrado con el techo de la estación, que por muy simple que parezca el hecho, al final es lo que me ha hecho reflexionar y ha sido la inspiración de este post.
Nunca antes me había parado a mirar el techo y resulta que tiene una decoración curiosa. Decoración que ocupó dedicación y esfuerzo a quien diseñara la estructura de la estación. Persona que esperaría ver reconocido su trabajo tal vez con el disfrute de que alguna persona se hubiera detenido a mirar.
Pero realmente, y con las miles de personas que pasan por una estación cada día, ¿quién se para a mirar a su alrededor? ¿Quién se fija en el cielo cuando va en el tren de camino a casa en vez de ir mirando su móvil?
Yo hoy lo he hecho y aunque el tiempo apriete, detente a mirar. Porque nunca sabes lo que puedas encontrar en eso que te rodea y que no siempre eres capaz de ver.
viernes, 4 de marzo de 2016
EL VALOR DE LOS TATUAJES
¿Qué valor o sentido le damos a los tatuajes? ¿Por qué nos los hacemos a pesar de que provoca cierto dolor?
Que igual para algunos eso es insignificante, pero para aquellos que tenemos pánico a las agujas supone un gran esfuerzo. Sin embargo, hace cuatro semanas que luzco el mío.
A mi parecer el hecho de hacerte un tatuaje no es menos que una exteriorización de ti mismo. Puede representar un sentimiento hacia algo o alguien, un aliento de ánimo, un recuerdo, un miedo, una alegría o simple/complejamente una parte de ti.
Todos tenemos cosas dentro que no dejamos que nadie sepa o que nadie entienda, o tal vez casi nadie. La mayoría de veces son esas cosas las que exteriorizamos en nuestra piel, ¿el fin?, no lo sé. Tal vez sea una llamada de atención para que vean que también somos especiales; tal vez una búsqueda de libertad de esos sentimientos, ideas o recuerdos; o tal vez tan solo busquemos atraer a la realidad esas cosas que conservamos guardadas y decidimos darles también cabida en el mundo real a modo de tenerlas más presentes.
Yo escogí Sonido Blanco, escogí esto mismo. Porque esta es mi mayor forma de plasmar en la realidad lo que hay dentro de mí. Ese mundo paralelo a éste que ni yo misma logro entender la mayoría de veces.
Sacar Sonido Blanco es como desnudar una parte de mi yo más real, algo demasiado mío.
De algún modo se hará ver pero sé que muchos no llegarán a entenderlo y tampoco quiero que lo hagan, porque a veces el no entendernos nos regala tiempo, tiempo que aprovechamos para descubrirnos.
lunes, 29 de febrero de 2016
Mi bienvenida a Sonido Blanco
A todos nos ocurre que a veces no encontramos ese sitio lo suficientemente aislado o apartado de la realidad, que nos permita relajarnos y dejar fluir todo eso que nos altera, nos incomoda o nos tiene estresados. Yo tampoco conseguía encontrar ese lugar. Sabía que no podía ser físico, que tampoco era imaginario. Lo que sí sabía era que tenía que crearlo yo misma, a modo de que únicamente fuera de mi propiedad y solo pudieran entrar en él aquellas personas que yo quisiera. Así decidí crear Sonido Blanco. Ese lugar no es este blog por supuesto, ese lugar anda escondido entre mis libros favoritos. Palabras impresas en un papel. Esos sentimientos que salen de dentro de mí y que apenas nadie conoce. Eso conforma un cuaderno al que puse por nombre Sonido Blanco.
El hecho de crear este espacio electrónico viene de algo más reciente. Parte de la idea de que soy muy fan de algunos blogs que me resultan muy amenos y entretenidos y como buena fan, decidí escribir a una chica que escribe en mi favorito. (Y aquí entra mi mención a este estupendo blog que cada día me gusta un poquito más, "La chica de los jueves")
Mi pregunta fue sobre si me aconsejaba animarme a escribir públicamente aquello que sentía, aquello que provocaba sentimientos en mi, ya fueran buenos o malos. Y ella sin dudarlo me tendió una mano y me animó con entusiasmo a que lo hiciera. Porque si realmente escribir lo tienes como una pasión, al igual que la lectura, debes sacar provecho de ello y ponerte manos a la obra. Así que unas semanas más tarde de aquello, decido iniciar con este nuevo proyecto. Que tal vez quede en un simple pasatiempo o que tal vez me ayude más de lo que espero.
Así que a ti que me lees, espero compartir contigo más de una idea, un sentimiento o pensamiento y que disfrutemos juntos de este rato de sonido en blanco.
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