viernes, 19 de mayo de 2017

Eres...
Quizás sea una canción perfecta para una declaración de amor. Para ese amor romántico que te tiene en una nube y no te baja de ella ni con agua fría. Todo el mundo se enamora, todo el mundo siente amor alguna vez. También yo lo he sentido. Por ti. Mi primer amor has sido tú y eso va a seguir siendo así siempre. 
Como dice la canción: "desperté sin aire, desperté a tu lado y desperté" porque fue a la primera persona que miré al nacer. 
"Desperté sabiendo que tus besos me acompañan y que nada importa nada más que tú". Y es que no hay nada mejor que una muestra de afecto de tu parte, porque hacen por mil de las de los demás. Y cada una de ellas las valoro infinitamente. Sea diciéndome que me echaste de menos, dándome un abrazo o demostrándome que con un pequeño detallito esa tarde pensaste en mí. Tal vez las tres juntas y que entonces consigas que mi día mejore en ese pequeño instante.
Contigo "encontré mi todo, encontré la calma y me contré", porque en mil ocasiones somos dos gotas de agua y aprendo de ti viendo tus fallos y seguro que tú aprendes de mí viendo los mios. Eres calma porque una de nuestras charlas hace de bálsamo para cualquier problema que me surja.
Por supuesto que, "eres todas mis batallas" porque se que estás a mi lado. Como amiga, hermana y madre. Y todo ese espacio que me llenas tú nadie lo va a poder igualar.
"Eres tanto que no sé ni qué decir" y por eso a veces no te lo diga tanto, pero solo a veces porque hoy te lo necesito decir.
Asi que por favor, "no dejes que me pierda nunca" y que sepas que "no hay dónde, ni verdad, ni cuándo, sin ti".




jueves, 27 de abril de 2017

viernes, 7 de abril de 2017

La respuesta no es la huida.
Hay que saber escapar. Alejarte de lo que alguna vez te hizo daño, pero... Siempre esa palabra que cambia todo, el "pero"...
Y llevo veinte minutos mirando el papel en blanco y es que ni siquiera sé cómo explicarme. Cómo intentar que me entiendas, que sepas lo que pienso, lo que siento, lo que me asusta.
Creo que no soy nada valiente, de hecho considero que tengo un nivel altamente agudo de cobardía. Me da mucho miedo a equivocarme y a tomar decidisiones. Porque no soy capaz de mantenerme firme, porque me ablando con todo y con todos. Y eso juega en mi contra y a favor de la gente sin escrúpulos que aprovechan tu mínima debilidad para cogerte por el cuello y hacer que pierdas el aire.
Perder el aire de miedo, perder el aire de asfixia, perder el aire de inseguridad. Al final todo el mundo promete y todo el mundo incumple. Y yo también me fallo a mí misma, rompiendo mis promesas. Cortándome las alas...
Ojalá tener un día para poder hacer cualquier cosa sin obtener consecuencias. Sin que mis actos desencadenen en nada. Sin que nadie juzgue, ni utilice, ni controle, ni mande. Solo yo y mis actos, mis actos y yo. Y disfrutar de verdad. Empezar a vivir que es lo que se me olvida muchas veces hacer.

lunes, 27 de marzo de 2017

Renovarse.
Hoy la lluvia me hace de escudo. Me protege. Me cuida de mis miedos. Y sí, me encantaría salir ahí fuera y dejarme cubrir por ella, dejar que me empape y me limpie de toda la mierda que me rodea. Que me deje como nueva, que me ayude a respirar.
De no ser por esté maldito dolor de garganta que me tiene en cama desde ayer. Igual suena a excusa, si, lo sé. Pero ya noto a las responsabilidades subir de dos en dos las escaleras y acercar los nudillos a mi puerta para llamar y decirme: ¡espabila, que no nos vamos a hacer solas! Y responsabilidades y malestar, nunca se llevaron bien.
Asi que aquí estoy, en el lugar de siempre, al que regresé después de un breve cambio. Estas cuatro paredes que me han visto en todas mis facetas emocionales. Estas cuatro paredes que decoré con tanto mimo y las hice más mías, más locas.
Mi escondite favorito y del que voy a tener que salir y afrontar los miedos. Que nadie pueda conmigo, que nadie pueda quitarme las alas. Porque hasta los ángeles caídos, sueñan con poder volar.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Os echo de menos..
Por todos los que pasaron por mi vida. Todos aquellos que hoy recuerdo como locuras, emociones, gamberradas, clases, risas, lugares, deberes, aventura, sueños, noches en vela, profesores, copas de más…
Y por todo lo que queda, todo eso que voy a vivir y que no olvidaré nunca.
Crecimos, nos dividimos y seguimos adelante pero yo al menos siempre voy a echar de menos volver a casa, a ese hogar y momento de confort que vivía entonces con cada uno de ellos.



lunes, 9 de enero de 2017



COMPLICIDAD - VANESA MARTIN

Miro a un lado,
por si encuentro la complicidad en tus ojos. 
Por si a caso me haces algún gesto y noto 
que de nuevo ganamos confianza. 

Tomo aire, 
para hablarte muy bajito cuando llegues a mi hombro 
demasiada tempestad para un viaje 
mírame pero no digas nada. 

No sé en qué momento me alejé de ti 
ni cuando nos giramos para ser, 
el caso es que ahora somos dos extraños 
en el bar del desengaño y nos falta hasta la sed. 

¿Cómo lo resolvemos? 
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos 
no me guardes en cajones lo que se merece incendios, 
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia. 

¿Cómo lo rescatamos? 
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado, 
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos. 
Qué difícil tanta vuelta. 

Ya sabemos como es aquello de cambiar el rumbo 
Simulamos y ponemos mil alertas 
Cuando alguno de los dos se ronda 

No sé en qué momento se alejó de mí 
ni cuando nos giramos para ser, 
el caso es que ahora somos dos extraños 
en el bar del desengaño y nos falta hasta la sed. 

¿Cómo lo resolvemos? 
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos? 
No me guardes en cajones lo que se merece incendios, 
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia. 

¿Cómo lo rescatamos? 
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado, 
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos. 
Qué difícil tanta vuelta. 

Y llegas levantando polvo, 
castigándome las ganas. 
¿Qué ha sido de la prisa de sábanas gastadas? 
Gritamos y gritamos sin llegar a decir más nada. 

¿Cómo lo resolvemos? 
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos? 
No me guardes en cajones lo que se merece incendios, 
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia. 

¿Cómo lo rescatamos? 
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado, 
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos. 
Qué difícil tanta vuelta.

sábado, 7 de enero de 2017

Nunca me gustaron las despedidas, ni la sensación que se queda de vacío en el estómago. La emoción que impide que salgan las palabras. Una lágrima que amenaza con hacerte sentir ridícula y el beso. Ese beso que muestra amor,rabia,cariño,tristeza... Muchos sentimientos que transcurren en milésimas de segundos y luego nada... El vacío. La ausencia.
Hay besos, que das consciente de que puede ser el último, pero también los hay inocentes. Esos son los que damos sin aprovechar lo suficiente porque siempre tenemos la esperanza de que habrá otro después. Pero tal vez no se repita, tal vez no te estés dando cuenta de lo que supone. 
Nunca me gustaron las despedidas y por eso huyo de ellas, por eso siempre quiero que pasen rápido, por eso tal vez hoy esté aquí escribiendo esto. Porque tal vez hoy me quiera estar ahorrando una despedida, porque tal vez ahora me esté despidiendo...

sábado, 31 de diciembre de 2016

FALSAVIDAD
Me parece injusto que la gente espere al 31 de Diciembre para hacer reflexión sobre como esta su vida de patas arriba y sobre todo decir a boca llena a cuantas personas van a apartar de su lado en el nuevo año que entra, acusando de gente falsa, falsos amigos, traiciones y faltas de cariño. Que sociedad tan hipócrita; y yo no haré como el resto que solo despotrica y no da más que razones o causas repetitivas y cansantes.
Yo estoy cansada de esta sociedad hipócrita primero, porque esperan al ultimo día del año a  querer darse cuenta de que la gente no esta siempre ahí para ti, mas bien no está nunca. Que amigos no se pueden contar con los dedos de las manos, porque posiblemente cuando te dispongas a contar, ellos ya te habrán arrancado los dedos antes. 
En segundo lugar, me cansa que todo el mundo piense en "lo que me hicieron" y apenas nadie en "lo que hice yo". Por eso hay tan malos amigos/as, señores. Por eso el mundo está así de mal. Porque ya que solo dedicas un misero día del año a pensar en lo que te pasó durante 365 días, no incluyas solo lo que te hicieron a ti, se un poco más humilde y reflexiona sobre tí mismo también. 
Porque para hablar de malos amigos y gente falsa estamos todos muy puestos pero para ver nuestros fallos a lo largo de un año entero... "Ui, que ya vienen las uvas, lástima, no me ha dado tiempo a pensarlo, será que he sido demasiado bueno/a". Y con este pensamiento no se llega a ningún lado. O tal vez si. Tal vez se llega a este mundo de gente fantástica (cambiando la palabra falsa, que ya esta muy vista) que se queja a todas horas (me incluyo) y no hace nada para enmendarlo.
Y en tercer lugar me cansa el peloteo; que parecen que hayan estado todo el año dando clases gratis solo para hacer la pelota el día de hoy. Y digo yo, ¿de qué sirven tantas cadenas en Whatsapp, fotos retocadas con frases, estados de Facebook y pachochadas varias, si cuando llegue el día 2 vas a estar igual de cabreado con la misma gente porque la situación no ha cambiado con respecto a hacia unos días? No nos engañemos, que la navidad es solo una fecha más, no es la cura de todas nuestras "enfermedades".
A mi no me hace falta que sea 31 de diciembre para pensar en qué esta bien, qué esta mal, quien esta conmigo y quien es feliz sin mí. 
Y ahora una especial mención a los ofendidos tras lo dicho: ¡Felices fiestas amiguísimos!

viernes, 16 de diciembre de 2016

Feliz cumpleaños a mí
Es cierto que crecer es un amargo paso que todos tenemos que dar. Hasta los que tienen complejo de "Peter Pan" al final terminan creciendo, avanzando, cruzando nuevas etapas. Después de todo, eso es crecer, dejar etapas atrás para empezar otras nuevas.
Quizás tenían razón mis mayores al decirme de pequeña aquello de "disfruta de tu ahora, que cuando te haces mayor muchas ilusiones se pierden". Llevarían razón, no lo niego. Tampoco niego que aunque aun soy joven ya he perdido algunas, no todas.
El día que va a ser mañana siempre ha tenido un significado especial para mí, aunque bueno, es algo que tiene un significado especial para casi todos. Algo común que sucede a todo el mundo una vez al año. 
Pero hoy me he dado cuenta que para mí ya ha perdido su esencia. Ya no es como antes, aunque quizás nunca haya sido nada del otro mundo, pero era algo. Era nervios en la tarde anterior porque sabía que iba a llegar, era irse a dormir pronto para que la noche pasara rápida, era esperar con ganas que muchas personas que no solían acordarse a menudo de mí, en mi día especial lo hicieran.
Ahora ya no. Ahora ya no hay nervios, ya no queda la ilusión. Ahora solo es una cifra nueva que llega, un recuento de cuantos más se olvidaron un año más de mí y alguna dedicatoria fría y repetida que me dedica el nuevo "sabelotodo", facebook.
Nunca he pedido mucho, ni mejor, ni más caro. Siempre he pedido lo justo, lo original. Algo que te lleve tiempo, algo que tengas que decirme de verdad, algo que salga de ti.
Yo no quiero felicidades acompañadas de "ya lo sabes todo" ni quiero regalos hechos porque sí.
Supongo que por eso no tengo nada, porque para que me quieran mal que no lo hagan.

martes, 13 de diciembre de 2016

Un olor para el recuerdo
Resulta curioso a mi parecer como puedes recordar momentos que ya pasaron con la nitidez que tendrían si hubieran acontecido apenas hace unas horas, sin embargo, echas cuentas y ves como ha pasado el tiempo. De pronto un año te ha parecido apenas unos días y cinco años han pasado como dos semanas. Unas horas de risas y bromas, unas semanas de vacaciones, unos años viviendo una etapa a la que ya no vas a poder volver nunca. Y tal vez no quieras volver a ella, o es que tal vez la eches de menos para siempre.
Es curioso como guiamos los momentos por olores, por personas o por lugares. Al menos a mi me pasa. Los recuerdos que tengo son detallados, tal vez sea culpa de una buena memoria o culpa de ser tan observadora cuando en un lugar o con alguien me siento bien. 
Me encanta determe en el tiempo, mirar alrededor y fijarme en las pequeñas cosas en las que normalmente nadie suele detenerse.
El olor caracteriza mucho mis recuerdos y es que no hay nada como recordar el olor que caracterizaba a mi tata cuando se preparaba con su colonia para salir a la calle.El olor del pollo al horno que suele hacer papá y sin olvidar "el pollo a la Pantoja" de mamá, que de pequeños y ahora ya no tan pequeños nos encanta comer en casa. Algo que nos hacía gracia de peques y que será una receta para generaciones futuras, estoy segura de ello. No hay nada como el olor a suavizante de la ropa que te pones limpita en casa cuando llevas un tiempo fuera de ella. Nada como el olor que tenía mi hermano pequeño cuando era un bebé, sobre todo cuando mi madre lo bañaba en colonia y usaba ese suavizante especial para su ropita.
No hay nada como pasear por la calle y que te llegue un olor que automáticamente te sume en un recuerdo. Sea grato o ingrato, es tu pasado y es el que hace tu presente.
De un modo u otro los recuerdos son los que nos hacen a día de hoy y a mi me encanta tenerlos, por ello, presentes. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

DESHUMANIZACIÓN
Igual no sea justo que de golpe y porrazo venga a quejarme justamente aquí que quien me tiene que oír no me oye. Aquí que quienes tienen que darse por aludidos no se van a dar nunca. No va a solucionar mi vida que entre aquí pero al menos me quedo algo más liberada.
Me cansa, me cansa ya que todo el mundo parezca ser más inteligente y más vivo que yo. Que todos me tomen a mí como la tonta a la que poder mover como una marioneta. 
Y menciono a todos, desde el capullo/a que se dignó a robarme el móvil el otro día, pasando por mi jefe que me contó la verdad sobre el contrato a medias y terminando con la gente que te busca nada más que para cuando les conviene o tienen un problema. Esas que dicen llamarse "amigas", que no se amigas de quién, porque desde luego, mías no. Eso lo tengo claro.
No entiendo, ni voy a entender nunca como la gente tiene la enorme jeta que presenta. ¿Dónde está la vergüenza? ¿Dónde meten la empatía? 
La humanidad me tiene harta, desde el teleoperador que te trata mal por teléfono contestando de forma seca, hasta la gente que te mira raro por la calle. Es que ya ni caminar tranquila dando un paseo se puede. No se puede porque se dignan a quitarte lo que quizás de más valor material tienes. Porque no es que me caracterizen mi cantidad de cosas caras o de valor material. Apenas una chaqueta que fue un regalo y un móvil con "esconchones" y con unos cuantos contactos que ni de ti se acuerdan ya.


sábado, 22 de octubre de 2016

23 de Septiembre de 2016
Hoy, un mes después de verte por primera vez. Un mes más tarde de disfrutar contigo de una noche única.
Un día repleto de esperas, nervios, calor, música, emociones, lágrimas, risas y mil sensaciones más que si siguiera enumerando terminarían por ocupar esta página completa.
Ya me imaginaba que sentiría todo eso que vino a mi estómago en el momento que apareciste, pero sentirlo lo llevó a algo mucho más allá. Más puro, más único si cabe.
Esa noche el "caos" invadió a las miles de personas que llevábamos horas esperándote fuera de ese recinto. Esas personas que a pesar de no conocernos de nada compartíamos tanto. Esa pasión por tu música, por todo lo que das de ti en cada actuación. 
¡Y qué pedazo de directo te hiciste!
Y que profesional estás hecha que a pesar de no poder estar al 100%, lo estuviste. 
Siempre recordaré el momento en que no pude despegarme de ti. Desde niña oyéndote cantar en los discos de mi madre y sabiendo tus canciones y aun no había despertado.
Pero entonces llegaste con un "Sí" en un momento que todo me parecía "NO" y me ayudaste. Sin querer y darte cuenta hiciste más con tu música que muchos con sus palabras.
Primero vino un "sí", luego una explicación de mi propio "ángel caído", su consiguiente "desaparecer" y cuando me encuentro de nuevo me llevas a un "caos" que me dice "yo quiero, yo puedo" y con todo eso cómo no terminar "rozando el cielo, encadenada a ti".
Hoy, un mes después aun veo vídeos de esa noche y puedo volver atrás y vivir todas esas emociones que nos regalaste a todos.
Hoy, sigo siendo fan de ti. Hoy y para siempre.

domingo, 9 de octubre de 2016

Sujeto/Objeto
A 9 de Octubre de 2016. Siglo XXI. Era de lo moderno, las tecnologías y los avances continuos en diversos campos.
Y resulta que aún es fácil encontrarse con personas repugnantes que tratan de objetivar a las personas. Por concretar, a las mujeres.
Está claro el hecho de que aún haya una gran diferencia entre el coste de la entrada de una discoteca para chicos frente al coste gratuito de la entrada para chicas.
¿Que por qué esta discriminación positiva hacia la mujer? Porque somos la diversión de los clientes que esos empresarios de locales nocturnos buscan, los chicos.
Se habla y se tacha a la prostitución de denigrante, de sucio, de algo que es un claro tabú para esta sociedad; pero no vemos que están prostituyendo nuestra dignidad como personas.
Nadie debería sentirse objetivado. Ni chico, ni chica.
Porque ni es justo que ellos paguen tanto por una entrada frente a nuestra gratuidad, ni tampoco es justo que se nos trate de objetos de distracción ni como cebos.
Como si de comida se tratara.
Hoy día te pones a buscar trabajo y debido a como está la situación económica del país, lo más fácil es encontrar algo en un bar de copas, pero da la "graciosa" casualidad que antes de preguntar por tu responsabilidad ante el cargo, te pregunten que físico tienes. Y no hablan de presencia, hablan de curvas. Que se os ven las intenciones "súper empresarios".
Tantos golpes en el pecho de lo empresarios que sois y muy poca educación adquirida en vuestra larga vida.


sábado, 1 de octubre de 2016

Dinamita
Me encuentro ahora mismo en una situación de ahogamiento absoluto. Y lo mejor y más gracioso es que no es provocada por mí. Es la gente que me rodea (no todos, pero si muchos más de los que deberían) que esta provocando que termine por explotar y mandar a más de uno a la mierda como llevo aguantándome hacer ya demasiado tiempo.
Me recuerda mi vida ahora mismo a esa escena de la pelicula "Spirit, el caballo indomable" en la que los humanos lo capturan y lo mantienen sujeto con sogas al cuello para que no pueda escapar de ninguna de las maneras. Y sí, ahora mismo yo estoy en la misma situación que ese caballo. Todo el mundo tira de mí, cada vez tensan más la cuerda y por nada del mundo aflojan.
ME NIEGO a sentirme culpable por querer hacer las cosas a mi manera y no como se supone que deben ser o como los demás harían.
Soy una persona que deja vivir, que no se mete en la vida de nadie ni que opina por nadie. Así que, de igual modo, que hagan eso conmigo.
Si fallo en mis decisiones será responsabilidad MÍA y solamente mía. Y me dan igual los "deberías haber..." y los "te lo dije". Equivocarse también es aprender y rectificar es de sabios. Creo que ambas opciones las cumplo y con creces, así que acepto consejos pero no órdenes ni etiquetas. Nada que sea acordado por la sociedad como "es lo correcto", porque paso ya de todo y de todos. Si en mi mano estuviera y de mi saliera pensar únicamente en mí cada una de las veces en todas las situaciones complicadas de mi vida, aseguro que esa complicación desaparecería. Y realmente es lo que debería hacer, pero después de todo tampoco es que me guste ir por ahí haciendo daño a nadie. Aunque más de una vez ese daño por masoquista me lo haya llevado yo.
Llega ya el punto en que empiezas a odiar todo lo que te rodea y solo quieres limitarte a dormir y dormir. No ver a nadie, no dar explicaciones a nadie. 
Y es que como dijo en su momento Hugo Finkelstein: "Todos hablan de libertad, pero ven a alguien libre y se espantan".