INCOMPETENCIA
Definitivamente a algunos "profesores" se les debería hacer una prueba irrefutable en la que se defina su nivel de capacidad para enseñar. Porque hay quien no tiene ni idea, ni la va a tener nunca.
¿Cuántos no hemos tenido a lo largo de nuestra carrera académica, y no hablo solo de universidad, clases tediosas y tremendamente aburridas, que hemos terminado odiando? Porque yo creo que por desgracia, de este martirio no se libra nadie.
Intentas ir con motivación, con ganas, con intención de aprender cosas útiles. Sacando esa motivación de donde no solo no hay, sino que es imposible que pueda haberla.
Que yo no me hago un montón de kilómetros cada día para venir a escucharte leer diapositivas, y digo escucharte por no decir verte, porque cualquiera desconecta a los 10 minutos de clase si todo se vuelve tan aburrido y monótono.
¿Por qué solo aprendemos a comunicar los profesionales de la información? ¿Qué pasa con esos profesores que son piezas clave en nuestras vidas y que no tienen ni idea de comunicar bien?
A mí me deprime sobremanera, en serio.
No me enseñas nada leyendo diapositivas, aprendí a leer sola hace tiempo.
No me enseñas nada repitiendo lo mismo durante cuatro clases seguidas.
Y definitivamente, no me enseñas nada dándome clase tú, profesor sin vocación. Porque eso es lo que les pasa a muchos profesores de universidad, que ellos se preparan para tener otros oficios y al final por cosas de la vida y sin vocación para ello, terminan "intentando enseñar" de la forma más nula e inútil posible.
¿De verdad que no se cuestionan nunca el por qué de que haya menos de 20 personas en clase, siendo 60 en lista? ¿De verdad que toda la culpa siempre la vamos a tener los alumnos por ser demasiado vagos?
Y sí, al final por muchas ganas que le pongas a venir a clase y a formarte para un futuro, siempre hay incompetentes y arrogantes que pelean por hacerte sentir inútil y quitarte las ganas, en cada clase que dan.
Cuántas asignaturas interesantes se han perdido por culpa de no tener idea de establecer conexión con los alumnos. Pero al final, ¿qué mas da, no? En la sociedad egoísta en la que vivimos, vivimos para nosotros y que lo peor quede para lo demás.
Reclamo una utopía, lo sé.
Sonido blanco es ese momento en el tiempo, ese espacio o lugar en el que solo eres tú mismo. Nada de lo que te rodea interfiere en ti. Solo estás tú.
miércoles, 11 de octubre de 2017
martes, 22 de agosto de 2017
KILLADAMENTE.
Estoy
hasta los ovarios, completa y definitivamente.
Hasta los ovarios de que todo el mundo sepa más que yo, más de mí que hasta yo misma. Que tengan solución para todas las puñeteras cosas y que hagan ver que yo no soy capaz de sacarla.
Hasta los ovarios de que todo el mundo consiga cosas, cuando no las merece. Que no tengan en cuenta tu esfuerzo o tu fracaso y que te tiren sus triunfos de mierda a la cara.
Hasta los ovarios de que me quiten la razón, que me obliguen a callarme.
Hasta los ovarios de ser mala hija, mala nieta, mala amiga, mala novia, mala en todo.
Hasta los ovarios de ser “la sinvergüenza” simple y llanamente por tirar las verdades a la cara. Por no dejarme avasallar y por no conformarme con una vida de mierda como llevan muchos.
Seré la más cobarde del mundo, sí, y también la persona menos firme con sus decisiones que puedas tirarte a la cara. Pero en valores, ideas y actitud poquitas personas me alcanzan.
Estoy hasta los ovarios de estar en medio de dos y siempre ser la que se acaba comiendo el problema sola.
Hasta los ovarios de que malpiensen de mí. Que puedo ser mala, sí. No te haces idea de cuánto. Pero cuando te diga que no estoy siendo mala o haciéndolo mal, me crees y te callas la boca. Porque no vas a saber más de mí tú que yo. Porque es así y punto.
Hasta los ovarios de insultos, de faltas de respeto, de ser “la gorda” y de no tener un lugar donde sentirme completamente a gusto.
Hasta los ovarios de gente falsa, de gente convenida, de gente que hace creer estar y predican sin ejemplo.
¡Que me dejéis sola! A ver si os enteráis de una puñetera vez.
Hasta los ovarios de no saber hacer las cosas mejor, de no valorarme más a mí misma, de no quererme por encima de todo el mundo. Siempre pensando en cómo se verá desde fuera, en “la bronca que me echarán en casa si…”, en la etiqueta que tendré para ti(cualquiera) y hasta para tu madre de las narices.
Hasta los ovarios de ser comprensiva. Atenta. Detallista. Presente. Educada. O bueno, más bien de intentarlo ser porque lo que se dice conseguir… Al final por mucho que hagas nunca es suficiente.
Por eso, si alguna vez me haces sentir mala persona o mala en cualquier papel de mi vida, espera que te grite como mínimo a la cara, a ver si así te queda de una puñetera vez claro que no soy lo que tú estás queriendo ver. Pírate con tu infelicidad y con tus exigencias.
Soy mala selectiva y atenta/o a las consecuencias si me provocas. Se ha desatado la guerra.
Hasta los ovarios de que todo el mundo sepa más que yo, más de mí que hasta yo misma. Que tengan solución para todas las puñeteras cosas y que hagan ver que yo no soy capaz de sacarla.
Hasta los ovarios de que todo el mundo consiga cosas, cuando no las merece. Que no tengan en cuenta tu esfuerzo o tu fracaso y que te tiren sus triunfos de mierda a la cara.
Hasta los ovarios de que me quiten la razón, que me obliguen a callarme.
Hasta los ovarios de ser mala hija, mala nieta, mala amiga, mala novia, mala en todo.
Hasta los ovarios de ser “la sinvergüenza” simple y llanamente por tirar las verdades a la cara. Por no dejarme avasallar y por no conformarme con una vida de mierda como llevan muchos.
Seré la más cobarde del mundo, sí, y también la persona menos firme con sus decisiones que puedas tirarte a la cara. Pero en valores, ideas y actitud poquitas personas me alcanzan.
Estoy hasta los ovarios de estar en medio de dos y siempre ser la que se acaba comiendo el problema sola.
Hasta los ovarios de que malpiensen de mí. Que puedo ser mala, sí. No te haces idea de cuánto. Pero cuando te diga que no estoy siendo mala o haciéndolo mal, me crees y te callas la boca. Porque no vas a saber más de mí tú que yo. Porque es así y punto.
Hasta los ovarios de insultos, de faltas de respeto, de ser “la gorda” y de no tener un lugar donde sentirme completamente a gusto.
Hasta los ovarios de gente falsa, de gente convenida, de gente que hace creer estar y predican sin ejemplo.
¡Que me dejéis sola! A ver si os enteráis de una puñetera vez.
Hasta los ovarios de no saber hacer las cosas mejor, de no valorarme más a mí misma, de no quererme por encima de todo el mundo. Siempre pensando en cómo se verá desde fuera, en “la bronca que me echarán en casa si…”, en la etiqueta que tendré para ti(cualquiera) y hasta para tu madre de las narices.
Hasta los ovarios de ser comprensiva. Atenta. Detallista. Presente. Educada. O bueno, más bien de intentarlo ser porque lo que se dice conseguir… Al final por mucho que hagas nunca es suficiente.
Por eso, si alguna vez me haces sentir mala persona o mala en cualquier papel de mi vida, espera que te grite como mínimo a la cara, a ver si así te queda de una puñetera vez claro que no soy lo que tú estás queriendo ver. Pírate con tu infelicidad y con tus exigencias.
Soy mala selectiva y atenta/o a las consecuencias si me provocas. Se ha desatado la guerra.
viernes, 4 de agosto de 2017
Un trocito de mí
Una chica distinta, que no diferente. Simple y compleja a la vez. Brillante y perezosa a partes iguales. Parca en palabras y espléndida en letras. Sutil pero ambiciosa. Tenaz pero poco hábil. Un cúmulo de matices románticos en una personalidad forjada a base de libros escritos por soñadores. A base de series de adolescentes norteamericanos. A base de películas de amor... Lo que nadie entiende...
Una chica distinta, que no diferente. Simple y compleja a la vez. Brillante y perezosa a partes iguales. Parca en palabras y espléndida en letras. Sutil pero ambiciosa. Tenaz pero poco hábil. Un cúmulo de matices románticos en una personalidad forjada a base de libros escritos por soñadores. A base de series de adolescentes norteamericanos. A base de películas de amor... Lo que nadie entiende...
domingo, 4 de junio de 2017
Domingo.
Hoy es de esos días. De esos que no sabes que hacer, de esos que te caen encima sin tu esperarlo ni darte cuenta.
Hoy es día de pelos a lo loco, de mechones sueltos, de camiseta básica y pies descalzos. Es domingo de no saber estar y de no saber por qué estarlo. Domingo aburrido y monótono rodeada de apuntes. Tres subrayadores y un bic azul. El guion que acabas de hacer y el tema que no te entra en la cabeza. O... que tal vez no quieres meter dentro. Porque es día de pensar, de replantearte y de caer en el limbo. Que igual eso que tienes que memorizar no te va a servir nunca más para nada. Que todas las notas que saques ahora no te van a definir por dentro.
Es domingo de ventilador, agua fría y galletas de chocolate.
Domingo en el que encuentras un vídeo que te trae directamente hasta aquí, con su melodía de fondo. Domingo en el que cualquier cosa puede ser tu inspiración. Domingo de leer, de escribir, de imaginar, desear y no moverte. De esperar que se produzca el cambio. De esperar que te lo hagan todo. Qué pereza. Qué autoengaño.
Luego llega el lunes. El corte tajante de lo cotidiano que te devuelve a... nada. Realmente el lunes no me devuelve a nada ni a nadie. Todo va a seguir estando exactamente igual. Y todo va a seguir estando ahí, esperándome. Justamente donde lo dejé el día anterior. Pero tal vez un día algo no vuelva. Tal vez un día la que no regrese sea yo.
Hoy es de esos días. De esos que no sabes que hacer, de esos que te caen encima sin tu esperarlo ni darte cuenta.
Hoy es día de pelos a lo loco, de mechones sueltos, de camiseta básica y pies descalzos. Es domingo de no saber estar y de no saber por qué estarlo. Domingo aburrido y monótono rodeada de apuntes. Tres subrayadores y un bic azul. El guion que acabas de hacer y el tema que no te entra en la cabeza. O... que tal vez no quieres meter dentro. Porque es día de pensar, de replantearte y de caer en el limbo. Que igual eso que tienes que memorizar no te va a servir nunca más para nada. Que todas las notas que saques ahora no te van a definir por dentro.
Es domingo de ventilador, agua fría y galletas de chocolate.
Domingo en el que encuentras un vídeo que te trae directamente hasta aquí, con su melodía de fondo. Domingo en el que cualquier cosa puede ser tu inspiración. Domingo de leer, de escribir, de imaginar, desear y no moverte. De esperar que se produzca el cambio. De esperar que te lo hagan todo. Qué pereza. Qué autoengaño.
Luego llega el lunes. El corte tajante de lo cotidiano que te devuelve a... nada. Realmente el lunes no me devuelve a nada ni a nadie. Todo va a seguir estando exactamente igual. Y todo va a seguir estando ahí, esperándome. Justamente donde lo dejé el día anterior. Pero tal vez un día algo no vuelva. Tal vez un día la que no regrese sea yo.
martes, 30 de mayo de 2017
Volver la vista atrás...
Y rebuscando entre mis cosas hoy justamente he dado con algo que escribí hace tiempo. Quizás tenga ya hasta más de dos años. Y da la p*** casualidad que parece que lo haya escrito hace cinco minutos. El tiempo pasa pero ya veo que todo lo demás sigue pausado..
Y rebuscando entre mis cosas hoy justamente he dado con algo que escribí hace tiempo. Quizás tenga ya hasta más de dos años. Y da la p*** casualidad que parece que lo haya escrito hace cinco minutos. El tiempo pasa pero ya veo que todo lo demás sigue pausado..
Ves
como las personas se van alejando de ti. Como todos van encontrando caminos
opuestos o paralelos al tuyo. Ya no caminan nunca contigo, tampoco parecen
querer hacerlo.
¿Y
tú deberías querer caminar con ellos? Pues no sé. No sé si merece querer nada
de alguien que te olvidó por completo.
Personas
que te buscan una vez al mes o cada dos meses, si no, cada más tiempo… Personas que
significaban para ti pero ya de pronto no están. Ya nunca las ves, ya no
consiguen hacerte reír como antes, ya no consiguen sentimientos de ti. Porque
por muy poco rencoroso/a que seas el daño a veces queda y resulta imposible
obviarlo.
Y
te sientes tan casada de que al fin y al cabo todos te den la espalda… De una
manera u otra todos lo hacen. Y bueno, tal vez también alguien este pensando
eso de ti, pero al menos intentas que no sea así. Que todo vaya bien. Miras por
los demás. Tienes detalles, pero… ¿Quién los tiene contigo después de todo?
domingo, 21 de mayo de 2017
~DARE TO DREAM~
No hay persona que me frustre más y me produzca más estrés que yo misma. Por mi impaciencia, por mi cabeza loca que siempre sueña con cosas irreales. Por mi forma de ser tan pesimista a veces y tan perezosa otras.
Me canso de mi misma, aunque suene tonto decirlo.
Siempre que leo algo me llega la misma sensación, siempre el mismo deseo de vivir justamente eso. Emociones, sentimientos, locuras, viajes, idas y venidas que yo no logro ver nunca en mi vida. Aun no se ha escrito el libro que no consiga avivar mis sueños. Y no sé si es una sensación común para más gente pero es que amo leer en el mismo grado que lo odio. Por meterme ideas en la cabeza que luego no puedo llevar a cabo. Vivencias que envidio mucho y que quizás me hagan menospreciar las mías propias y reales.
Es cierto que sin libros yo no sería la misma, no me cansaré nunca de decirlo, pero a la vez pienso que... quizás no me escondería tanto en esas vivencias ficticias y me esforzaría más por hacerlas mías propias y esta vez si que reales. No lo sé, como siempre. Últimamente no se nada. Todo son dudas, intentos, suposiciones e indecisiones.
Tal vez sea una temporada o tal vez sea que ando más perdida de lo que me imagino. Pero adivina qué, no lo sé...
No hay persona que me frustre más y me produzca más estrés que yo misma. Por mi impaciencia, por mi cabeza loca que siempre sueña con cosas irreales. Por mi forma de ser tan pesimista a veces y tan perezosa otras.
Me canso de mi misma, aunque suene tonto decirlo.
Siempre que leo algo me llega la misma sensación, siempre el mismo deseo de vivir justamente eso. Emociones, sentimientos, locuras, viajes, idas y venidas que yo no logro ver nunca en mi vida. Aun no se ha escrito el libro que no consiga avivar mis sueños. Y no sé si es una sensación común para más gente pero es que amo leer en el mismo grado que lo odio. Por meterme ideas en la cabeza que luego no puedo llevar a cabo. Vivencias que envidio mucho y que quizás me hagan menospreciar las mías propias y reales.
Es cierto que sin libros yo no sería la misma, no me cansaré nunca de decirlo, pero a la vez pienso que... quizás no me escondería tanto en esas vivencias ficticias y me esforzaría más por hacerlas mías propias y esta vez si que reales. No lo sé, como siempre. Últimamente no se nada. Todo son dudas, intentos, suposiciones e indecisiones.
Tal vez sea una temporada o tal vez sea que ando más perdida de lo que me imagino. Pero adivina qué, no lo sé...
viernes, 19 de mayo de 2017
Eres...
Quizás sea una canción perfecta para una declaración de amor. Para ese amor romántico que te tiene en una nube y no te baja de ella ni con agua fría. Todo el mundo se enamora, todo el mundo siente amor alguna vez. También yo lo he sentido. Por ti. Mi primer amor has sido tú y eso va a seguir siendo así siempre.
Como dice la canción: "desperté sin aire, desperté a tu lado y desperté" porque fue a la primera persona que miré al nacer.
"Desperté sabiendo que tus besos me acompañan y que nada importa nada más que tú". Y es que no hay nada mejor que una muestra de afecto de tu parte, porque hacen por mil de las de los demás. Y cada una de ellas las valoro infinitamente. Sea diciéndome que me echaste de menos, dándome un abrazo o demostrándome que con un pequeño detallito esa tarde pensaste en mí. Tal vez las tres juntas y que entonces consigas que mi día mejore en ese pequeño instante.
Contigo "encontré mi todo, encontré la calma y me contré", porque en mil ocasiones somos dos gotas de agua y aprendo de ti viendo tus fallos y seguro que tú aprendes de mí viendo los mios. Eres calma porque una de nuestras charlas hace de bálsamo para cualquier problema que me surja.
Por supuesto que, "eres todas mis batallas" porque se que estás a mi lado. Como amiga, hermana y madre. Y todo ese espacio que me llenas tú nadie lo va a poder igualar.
"Eres tanto que no sé ni qué decir" y por eso a veces no te lo diga tanto, pero solo a veces porque hoy te lo necesito decir.
Asi que por favor, "no dejes que me pierda nunca" y que sepas que "no hay dónde, ni verdad, ni cuándo, sin ti".
Quizás sea una canción perfecta para una declaración de amor. Para ese amor romántico que te tiene en una nube y no te baja de ella ni con agua fría. Todo el mundo se enamora, todo el mundo siente amor alguna vez. También yo lo he sentido. Por ti. Mi primer amor has sido tú y eso va a seguir siendo así siempre.
Como dice la canción: "desperté sin aire, desperté a tu lado y desperté" porque fue a la primera persona que miré al nacer.
"Desperté sabiendo que tus besos me acompañan y que nada importa nada más que tú". Y es que no hay nada mejor que una muestra de afecto de tu parte, porque hacen por mil de las de los demás. Y cada una de ellas las valoro infinitamente. Sea diciéndome que me echaste de menos, dándome un abrazo o demostrándome que con un pequeño detallito esa tarde pensaste en mí. Tal vez las tres juntas y que entonces consigas que mi día mejore en ese pequeño instante.
Contigo "encontré mi todo, encontré la calma y me contré", porque en mil ocasiones somos dos gotas de agua y aprendo de ti viendo tus fallos y seguro que tú aprendes de mí viendo los mios. Eres calma porque una de nuestras charlas hace de bálsamo para cualquier problema que me surja.
Por supuesto que, "eres todas mis batallas" porque se que estás a mi lado. Como amiga, hermana y madre. Y todo ese espacio que me llenas tú nadie lo va a poder igualar.
"Eres tanto que no sé ni qué decir" y por eso a veces no te lo diga tanto, pero solo a veces porque hoy te lo necesito decir.
Asi que por favor, "no dejes que me pierda nunca" y que sepas que "no hay dónde, ni verdad, ni cuándo, sin ti".
viernes, 7 de abril de 2017
La respuesta no es la huida.
Hay que saber escapar. Alejarte de lo que alguna vez te hizo daño, pero... Siempre esa palabra que cambia todo, el "pero"...
Y llevo veinte minutos mirando el papel en blanco y es que ni siquiera sé cómo explicarme. Cómo intentar que me entiendas, que sepas lo que pienso, lo que siento, lo que me asusta.
Creo que no soy nada valiente, de hecho considero que tengo un nivel altamente agudo de cobardía. Me da mucho miedo a equivocarme y a tomar decidisiones. Porque no soy capaz de mantenerme firme, porque me ablando con todo y con todos. Y eso juega en mi contra y a favor de la gente sin escrúpulos que aprovechan tu mínima debilidad para cogerte por el cuello y hacer que pierdas el aire.
Perder el aire de miedo, perder el aire de asfixia, perder el aire de inseguridad. Al final todo el mundo promete y todo el mundo incumple. Y yo también me fallo a mí misma, rompiendo mis promesas. Cortándome las alas...
Ojalá tener un día para poder hacer cualquier cosa sin obtener consecuencias. Sin que mis actos desencadenen en nada. Sin que nadie juzgue, ni utilice, ni controle, ni mande. Solo yo y mis actos, mis actos y yo. Y disfrutar de verdad. Empezar a vivir que es lo que se me olvida muchas veces hacer.
Hay que saber escapar. Alejarte de lo que alguna vez te hizo daño, pero... Siempre esa palabra que cambia todo, el "pero"...
Y llevo veinte minutos mirando el papel en blanco y es que ni siquiera sé cómo explicarme. Cómo intentar que me entiendas, que sepas lo que pienso, lo que siento, lo que me asusta.
Creo que no soy nada valiente, de hecho considero que tengo un nivel altamente agudo de cobardía. Me da mucho miedo a equivocarme y a tomar decidisiones. Porque no soy capaz de mantenerme firme, porque me ablando con todo y con todos. Y eso juega en mi contra y a favor de la gente sin escrúpulos que aprovechan tu mínima debilidad para cogerte por el cuello y hacer que pierdas el aire.
Perder el aire de miedo, perder el aire de asfixia, perder el aire de inseguridad. Al final todo el mundo promete y todo el mundo incumple. Y yo también me fallo a mí misma, rompiendo mis promesas. Cortándome las alas...
Ojalá tener un día para poder hacer cualquier cosa sin obtener consecuencias. Sin que mis actos desencadenen en nada. Sin que nadie juzgue, ni utilice, ni controle, ni mande. Solo yo y mis actos, mis actos y yo. Y disfrutar de verdad. Empezar a vivir que es lo que se me olvida muchas veces hacer.
lunes, 27 de marzo de 2017
Renovarse.
Hoy la lluvia me hace de escudo. Me protege. Me cuida de mis miedos. Y sí, me encantaría salir ahí fuera y dejarme cubrir por ella, dejar que me empape y me limpie de toda la mierda que me rodea. Que me deje como nueva, que me ayude a respirar.
De no ser por esté maldito dolor de garganta que me tiene en cama desde ayer. Igual suena a excusa, si, lo sé. Pero ya noto a las responsabilidades subir de dos en dos las escaleras y acercar los nudillos a mi puerta para llamar y decirme: ¡espabila, que no nos vamos a hacer solas! Y responsabilidades y malestar, nunca se llevaron bien.
Asi que aquí estoy, en el lugar de siempre, al que regresé después de un breve cambio. Estas cuatro paredes que me han visto en todas mis facetas emocionales. Estas cuatro paredes que decoré con tanto mimo y las hice más mías, más locas.
Mi escondite favorito y del que voy a tener que salir y afrontar los miedos. Que nadie pueda conmigo, que nadie pueda quitarme las alas. Porque hasta los ángeles caídos, sueñan con poder volar.
Hoy la lluvia me hace de escudo. Me protege. Me cuida de mis miedos. Y sí, me encantaría salir ahí fuera y dejarme cubrir por ella, dejar que me empape y me limpie de toda la mierda que me rodea. Que me deje como nueva, que me ayude a respirar.
De no ser por esté maldito dolor de garganta que me tiene en cama desde ayer. Igual suena a excusa, si, lo sé. Pero ya noto a las responsabilidades subir de dos en dos las escaleras y acercar los nudillos a mi puerta para llamar y decirme: ¡espabila, que no nos vamos a hacer solas! Y responsabilidades y malestar, nunca se llevaron bien.
Asi que aquí estoy, en el lugar de siempre, al que regresé después de un breve cambio. Estas cuatro paredes que me han visto en todas mis facetas emocionales. Estas cuatro paredes que decoré con tanto mimo y las hice más mías, más locas.
Mi escondite favorito y del que voy a tener que salir y afrontar los miedos. Que nadie pueda conmigo, que nadie pueda quitarme las alas. Porque hasta los ángeles caídos, sueñan con poder volar.
miércoles, 8 de febrero de 2017
Os echo de menos..
Por todos
los que pasaron por mi vida. Todos aquellos que hoy recuerdo como locuras,
emociones, gamberradas, clases, risas, lugares, deberes, aventura, sueños,
noches en vela, profesores, copas de más…
Y por todo lo que queda, todo eso que voy a vivir y que no olvidaré nunca.
Crecimos, nos dividimos y seguimos adelante pero yo al menos siempre voy a echar de menos volver a casa, a ese hogar y momento de confort que vivía entonces con cada uno de ellos.
Y por todo lo que queda, todo eso que voy a vivir y que no olvidaré nunca.
Crecimos, nos dividimos y seguimos adelante pero yo al menos siempre voy a echar de menos volver a casa, a ese hogar y momento de confort que vivía entonces con cada uno de ellos.
lunes, 9 de enero de 2017
COMPLICIDAD - VANESA MARTIN
Miro a un lado,
por si encuentro la complicidad en tus ojos.
Por si a caso me haces algún gesto y noto
que de nuevo ganamos confianza.
Tomo aire,
para hablarte muy bajito cuando llegues a mi hombro
demasiada tempestad para un viaje
mírame pero no digas nada.
No sé en qué momento me alejé de ti
ni cuando nos giramos para ser,
el caso es que ahora somos dos extraños
en el bar del desengaño y nos falta hasta la sed.
¿Cómo lo resolvemos?
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos
no me guardes en cajones lo que se merece incendios,
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia.
¿Cómo lo rescatamos?
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado,
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos.
Qué difícil tanta vuelta.
Ya sabemos como es aquello de cambiar el rumbo
Simulamos y ponemos mil alertas
Cuando alguno de los dos se ronda
No sé en qué momento se alejó de mí
ni cuando nos giramos para ser,
el caso es que ahora somos dos extraños
en el bar del desengaño y nos falta hasta la sed.
¿Cómo lo resolvemos?
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos?
No me guardes en cajones lo que se merece incendios,
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia.
¿Cómo lo rescatamos?
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado,
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos.
Qué difícil tanta vuelta.
Y llegas levantando polvo,
castigándome las ganas.
¿Qué ha sido de la prisa de sábanas gastadas?
Gritamos y gritamos sin llegar a decir más nada.
¿Cómo lo resolvemos?
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos?
No me guardes en cajones lo que se merece incendios,
ni me lleves la contraria con recelos sin conciencia.
¿Cómo lo rescatamos?
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado,
cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos.
Qué difícil tanta vuelta.
sábado, 7 de enero de 2017
Nunca me gustaron las despedidas, ni la sensación que se queda de vacío en el estómago. La emoción que impide que salgan las palabras. Una lágrima que amenaza con hacerte sentir ridícula y el beso. Ese beso que muestra amor,rabia,cariño,tristeza... Muchos sentimientos que transcurren en milésimas de segundos y luego nada... El vacío. La ausencia.
Hay besos, que das consciente de que puede ser el último, pero también los hay inocentes. Esos son los que damos sin aprovechar lo suficiente porque siempre tenemos la esperanza de que habrá otro después. Pero tal vez no se repita, tal vez no te estés dando cuenta de lo que supone.
Nunca me gustaron las despedidas y por eso huyo de ellas, por eso siempre quiero que pasen rápido, por eso tal vez hoy esté aquí escribiendo esto. Porque tal vez hoy me quiera estar ahorrando una despedida, porque tal vez ahora me esté despidiendo...
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